«Aquí dedicamos atención especial a los
funcionarios de los tribunales navarros de justicia que durante
la segunda mitad del siglo XVIII fueron paradigma de la lucha
desigual entre los vascongados y quienes trataban de imponer
el castellano a toda costa. El momento culminante de la campaña
coincidió con el reinado de Carlos III (1759-1788), empeñado
en hacer de esta lengua el idioma del imperio. Los enfrentamientos
judiciales y dialécticos, y las opiniones personales
de los oficiales sobre el idioma vasco y sobre su situación
en Navarra y Gipuzkoa, van a constituir el núcleo del
estudio. Los procesos entablados y sus protagonistas permitirán
observar las diferentes actitudes de los obispos y autoridades
civiles del reino y la Provincia en torno a las lenguas, y la
presencia social y geográfica del euskera en Navarra.
Existente desde antiguo, el bilingüismo fue intensificándose
durante la época moderna entre las gentes de los estamentos
sociales económicamente más favorecidos. Su presencia
en ciudades y villas sirvió a los defensores del castellano
como pretexto y plataforma para defender el romanceamiento lingüístico
de navarros y guipuzcoanos, y para aminorar la presencia viva
del euskera.»
J. M. J. J.